Inversión extranjera para mejorar vidas

Ramón Parellada C. / Empresario, catedrático universitario y director del Centro de Estudio Económico-Sociales (CEES). / rpc@cees.org.gt

Publicado: Guatemala, 3 de abril del 2025

¿Por qué algunos países prosperan mientras otros permanecen en la pobreza? Ramón Parellada explica la importancia de la acumulación de capital para el desarrollo económico.

Los países más desarrollados económicamente son los que han acumulado más capital. Los países menos desarrollados apenas acumulan capital porque se lo consumen casi todo. A los países desarrollados quieren ir a buscar oportunidades los habitantes de los subdesarrollados. ¿Por qué? Porque hay más oportunidades de mejora del nivel de vida.  Los ingresos per cápita son muy superiores en los países desarrollados, debido a ese mayor capital acumulado.

En los países subdesarrollados es tan importante que cualquier política gubernamental no impida la atracción de inversiones, ya sean extranjeras o locales.  El Gobierno no debe obstaculizar la formación y acumulación de capital. Pero ¿qué es lo que entendemos por capital? Nada más ni nada menos que las máquinas y herramientas que aumentan la productividad. Una fábrica es capital. Una carretera, por donde pasan las materias primas y trabajadores, así como los productos terminados, es capital. Un puerto, un aeropuerto, un puente, una planta de generación eléctrica, un tractor, un automóvil, un camión, cualquier máquina y herramienta que permiten producir algo e incrementar la productividad es capital. Un machete es capital. Con el machete es más fácil cortar la maleza o un árbol y producir leña que sin él. Es una herramienta que incrementa la productividad. Pero en la medida en que ahorramos, se pueden adquirir herramientas más caras y productivas, como una motosierra, por ejemplo. De esta manera, el trabajo se realiza en menos horas. El capital acumulado convertido en fábricas, carreteras, infraestructura, etc., nos permite ser más productivos.

Podemos apreciar que los países más desarrollados cuentan con una infraestructura increíble: grandes puentes y carreteras que conectan ciudades enteras, puertos inmensos y eficientes, aeropuertos enormes de carga y pasajeros, fábricas con las herramientas más modernas, algunas muy automatizadas, que incrementan enormemente la productividad. Como diría el famoso economista Ludwig von Mises, producen en masa para las masas. Tienen tanta productividad que los costos de lo que producen disminuyen enormemente y se vuelven accesibles a cualquier persona.

Para que un país subdesarrollado logre acumular más capital, debe hacer atractivo el país para los inversionistas extranjeros. Los locales ya están invirtiendo, pero el capital que se necesita en las cantidades requeridas solo puede venir del exterior. Este capital debe estar protegido, libre de gravámenes, y debe poder ser retirado en cualquier momento, al igual que las utilidades que las inversiones generen. Pero esas inversiones masivas se convierten en enormes fábricas que producen bienes y servicios, tanto para los locales como para la exportación. Generan riqueza a todo el mundo. Generan empleos permanentes y oportunidades de mejora en el nivel de vida de todos. Provocan que otras empresas se formen para atender a estas grandes que requerirán diversos productos y servicios.

En la medida en que los gobiernos eliminen cualquier traba al ingreso de capitales extranjeros y permitan la formación rápida de empresas y fábricas sin mayores permisos, licencias y contratiempos, así se atraerá capital.  Mientras más libre sea el comercio exterior, más rápida será la formación de capital, pues sus habitantes gozarán de mayor competencia y podrán escoger los productos de calidad y precio que deseen, ahorrando valiosos recursos.  Los gobiernos de los países subdesarrollados no deben ser un obstáculo a la inversión extranjera y formación y acumulación de capital si quieren mejorar el nivel de vida de sus habitantes más pobres.