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27 de marzo, 2015

Acabemos con la corrupción en aduanas

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Edgar Ortiz Romero

El 16 de abril se emitió una orden de captura contra 22 personas (la mayoría funcionarios) acusadas de dirigir una red de defraudación en las aduanas de nuestro país. Sin duda la captura de los corruptos es siempre una noticia positiva. Sin embargo, lo más importante no es únicamente castigar a los corruptos. Lo más importante es acabar con la fuente de corrupción. 

¿Cuál es la solución? 

Los guatemaltecos tienen en sus manos la gran oportunidad de acabar de una vez por todas con la corrupción en las aduanas. Esto generaría grandes beneficios para los guatemaltecos ya que, al desaparecer las mafias que viven a cuesta de los consumidores cobrando mordidas en las aduanas, bajaría considerablemente el precio de los productos importados, especialmente los alimentos. Las medidas deben ser:

  1. Establecer aranceles 0% a todos los productos importados. Esto evitaría que los inspectores abusen de su poder de ajustar la mercadería a su antojo.
  2. Levantar las medidas no arancelarias: eliminar todos los contingentes y licencias para importación.
  3. Simplificar los trámites y documentación para importar y exportar, especialmente en lo referente a las medidas sanitarias.

¿Quieres ser parte de la solución? Firma aquí y súmate a esta propuesta. Digamos no a la corrupción en aduanas.



 

 

En la natural búsqueda de un culpable, la sociedad civil culpa a los políticos corruptos. Los políticos por su parte culpan a los empresarios corruptos de sobornar a los agentes aduaneros. El presidente Otto Pérez declaró que el problema pasaba por aquellos empresarios a quienes no les gusta pagar impuestos. Algunos piensan que el origen está en que existen funcionarios inescrupulosos en las aduanas.

Ahora bien, sin perjuicio de la ineptitud de los políticos, de la falta de escrúpulos de los funcionarios y de la intención de algún comerciante de pagar menos impuestos, el origen del problema está en el complejísimo y burocrático proceso de importación de mercaderías que les da una alta discrecionalidad a los funcionarios de aduanas.

La discrecionalidad viene dada genéricamente por dos razones:

  1. El complejo sistema de partidas arancelarias.
  2. El engorroso proceso de documentación que debe seguirse para importar mercadería.

Existe un Sistema Armonizado de Partidas Arancelarias que es el estándar internacional. Este incluye más de 5,000 subpartidas de productos. Productos que se diferencian poco entre sí son objeto de diferentes tipos impositivos: ese es nuestro problema. Por ejemplo, si importamos brochas de la Unión Europea resultará que existe un arancel del 5% para brochas artísticas y un arancel del 10.5% para brochas para barniz.

Como consecuencia de esta distinción minuciosa que hace la ley, el funcionario tiene un incentivo muy fuerte a aprovecharse del proceso y entorpecer el trámite de importación. De este modo, si el funcionario determina que la mercancía importada no es un contenedor de brochas artísticas sino brochas para barniz, le comunicará al importador que debe pagar el impuesto correcto (10.5% y no 5%), que además deberá pagar una multa equivalente al 100% del impuesto omitido, mora e intereses y una multa de $250.00 por haber hecho una declaración incorrecta.

¿Qué posibilidad de defensa tiene el contribuyente guatemalteco? Escasa o nula. El importador podría pensar en contratar a un abogado para defenderse de tan arbitrario ajuste. Si el importador toma esta decisión, deberá dejar la mercadería en custodia, pagar un alto precio por servicios legales y esperar un mes a que su asunto sea resuelto. Al final del pleito, habrá esperado mucho tiempo y nadie le repondrá los costos legales en que tuvo que incurrir.

En pocas palabras, el contribuyente es víctima de la arbitrariedad de un complejo e ineficiente sistema de trámites para la importación. Como fruto de esta corrupción, el importador es extorsionado y prácticamente obligado a pagar una “mordida” debido a que es la única opción económica que queda a su alcance. Defenderse legalmente es sumamente costoso.

En la siguiente tabla el lector encontrará un cuadro donde comparamos la cantidad de trámites y tiempo que toma importar una mercancía en Guatemala, Hong Kong y en Suecia. Podrá comprobar a simple vista que es mucho más engorroso y caro importar una mercancía en Guatemala que en estos países.

Indicador

Guatemala

Hong Kong

Suecia

Documentos para exportar (número)

8

3

3

Tiempo para exportar (días)

17

6

9

Costo de exportación (US$ por contenedor)

US$1335.00

US$590.00

US$725.00

Documentos para importar (número, días y costo)

6 documentos, 9 días y US$290.00

3 documentos, 2 días y US$100.00

3 documentos, 2 días y US$130.00

Tiempo para importar (días)

16

5

6

Costo de importación (US$ por contenedor)

US$1455.00

US$565.00

US$735.00

 

La complejidad del proceso de importación no se acaba con el complejo sistema de partidas arancelarias. Existen las llamadas medidas no arancelarias y dentro de ellas encontramos: permisos sanitarios, contingentes de importación (ciertas cuotas de mercadería entran con arancel bajo y el resto con arancel alto).

El burocrático proceso de importación guatemalteco hace que las medidas sanitarias sean un costo enorme para los importadores. El Banco Mundial publicó un estudio en 2013[i] donde calculó el costo de cumplir con los trámites de las medidas sanitarias para traer mercadería a Guatemala.  En este estudio se  encontró que el costo de cumplir estas disposiciones tiene como efecto que la carne importada a nuestro país tenga un costo al equivalente de un arancel ad-valorem de un 66.4%.

El mismo estudio revela que en Guatemala el costo de las medidas sanitarias hace que el costo de importación de los alimentos sea el equivalente a un arancel ad-valorem del 86.3% sobre el precio de los productos importados. El promedio del costo de cumplimiento de estas medidas a nivel mundial es de un 23.1%.

A modo de conclusión, vea el lector cómo los países con barreras burocráticas al comercio son más corruptos y más pobres y cómo aquellos países que tienen menos barreras burocráticas al comercio exterior son más prósperos y menos corruptos.  La corrupción es resultado de ese sistema burocrático.  Note también cómo es que algunos de los países mencionados (como Hong Kong y Suecia) son países pequeños que han crecido gracias a su apertura comercial.  Guatemala debería seguir estos ejemplos.

 

[1] Medidas No Arancelarias en Centroamérica – Incidencia económica e incrementación de precios. Banco Mundial. Disponible en:

http://www.bancomundial.org/content/dam/Worldbank/document/LAC/ResumenJDR.pdf

 

País

Facilidad para el comercio transfronterizo

(Índice Doing Business publicado por el Banco Mundial para 2014. Ranquin de 189 países)

Puesto en el índice de percepción de corrupción

(Publicado por Transparency International. Ranquin de 174 países)

Pagos irregulares en importaciones y exportaciones

(Global Competitive Index, publicado por World Economic Forum. Ranquin de 144 países)

PIB per cápita

(Datos del Banco Mundial para 2014)

Singapur

1

7

3

$55,182

Hong Kong

2

17

11

$38,123

Suecia

4

4

22

$60,380

Irlanda

5

17

7

$50,478

Guatemala

102

115

80

$3,477

Honduras

70

126

83

$2,290

El Salvador

73

80

89

$3,826

Venezuela

176

161

143

$14,414

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