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07 de mayo, 2019

Jen Maffessanti: Los juicios multimillonarios de Salem del 2019

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CEES

Entre febrero de 1692 y mayo de 1693, en Salem, Massachusetts, más de 200 personas fueron acusadas de brujería, 20 de ellas fueron ejecutadas. Cinco más murieron en la cárcel.

Es una mancha oscura y vergonzosa en la historia de la colonia — y en la historia de la humanidad en general, y es que los juicios demuestran la naturaleza de muchas cosas: Teocracia, la visión de la sociedad sobre las mujeres, mentalidad de masas; justicia penal, el miedo a lo desconocido, o al menos lo inexplicable... Su impacto duradero en nuestra conciencia colectiva se evidencia con el hecho de que, 300 años después, todavía usamos el término "cacería de brujas" para describir la persecución injustificable de una persona o grupo de personas.  

Con eso en mente, creo que es justo decir que la denuncia tóxica y muy pública en contra de los multimillonarios en Estados Unidos hoy en día, puede describirse con precisión como una cacería de brujas moderna. En esta, el objetivo final de atacar a los multimillonarios es la expropiación y la redistribución de la riqueza y que, en este caso, la ejecución pública [ejecutar el presupuesto de estado por medio de recaudación de impuestos] no es de ninguna importancia.

Así: Las brujas/multimillonarios son una plaga para nuestra sociedad. Su corrupción e inmoralidad son evidentes para los justos. Son certeza de nuestro pecado como población. Las brujas/multimillonarios aprovechan el poder de Satanás/dinero para su propio bien a expensas de las personas buenas, temerosas de Dios/trabajadoras de esta tierra. Debemos eliminarlas de nuestras vidas para que no seamos presa de sus malvados caminos y artimañas. Solo a través de la tortura/impuestos pueden sus almas escapar de la condenación y nuestra propia civilización ser salvada. Quemen a la bruja. Ahoguen a los ricos. [Énfasis agregado]

 

El florecimiento competitivo del odio multimillonario

Un poco melodramático, ¿no es así? Y, sin embargo, aquí es donde nos encontramos. Si mi descripción de la situación cobró vida como una proliferación repentina no es más teatral que el material de origen. Como ejemplo, lo siguiente:

 

La corrección fáctica y la rectitud moral no son mutuamente excluyentes

El matiz negativo sobre el "problema" de los multimillonarios me parece que se basa en dos fallas humanas persistentes: un malentendido fundamental de la economía y la envidia.

Como el estimado economista Murray Rothbard dijo:

Estos críticos "ruidosos y vociferantes" de la existencia de multimillonarios provienen de un estado de ignorancia pero parecen estar siguiendo el ejemplo de Ocasio-Cortez, quien recientemente declaró que es más importante “ser moralmente correcto que correcto desde el punto de vista de los hechos”. Este fragmento filosófico se ofrece como si la rectitud moral y la corrección objetiva son mutuamente excluyentes, pero ciertamente no lo son. Como evidencia, presento al propio padre de la economía, Adam Smith.

No es ampliamente conocido, pero Adam Smith nunca se consideró realmente un economista. No solo porque la economía aún no era un área de estudio definida, sino por identificarse más como un científico moral y, en la tradición de la Ilustración escocesa se le reconoce como tal. Como escribí en las notas del programa “Grabación semanal de FEE” para un episodio en particular titulado Palabras y números:

 

No solo es posible ser moralmente correcto y correcto desde el punto de vista de los hechos, es imperativo que lo seas, especialmente si tu objetivo es mejorar el mundo en el que vives.

 

La mayoría de los estadounidenses más ricos son hechos a sí mismos

Existe la creencia generalizada de que, si un patrimonio neto supera los mil millones de dólares, se logró a través de ganancias mal logradas, herencia pasiva o actividades delictivas.

 

En general, esto no es cierto. Forbes publica una lista anual de los 400 estadounidenses más ricos. La lista del 2018 (la más reciente) incluye algunos otros datos interesantes sobre los ultraricos y vale la pena analizar los resultados y su metodología. Según su contabilidad (énfasis agregado):

 

Si sigues ese último enlace para el desglose de la puntuación, descubrirás este pequeño dato fascinante:

 

 

Cada multimillonario no es un fracaso de la política

Seguramente, la izquierda progresista no intentará incluir a Oprah Winfrey (valor neto: USD-2.6 mil millones) en su gran condena contra toda la raza multimillonaria —la primera multimillonaria negra y la vigésima estadounidense más rica que obtuvo el puntaje de Forbes más alto y que el público de izquierda quería postular para presidenta en el 2017. Pero en contraste con un amplio pincel lingüístico, lo hacen. Porque, después de todo, "cada multimillonario es un fracaso de la política".

 

Dan Riffle es el "político" de Ocasio-Cortez. No estoy exactamente segura de lo que eso significa realmente, pero es lo suficientemente bueno como para conseguirle un “cheque azul” [el ícono al lado de su comentario].

Independientemente de las opiniones del apreciado con este cheque que denota aprobación en las redes sociales, un gran porcentaje de multimillonarios en este país se ganaron su riqueza a través del espíritu empresarial. Vieron una necesidad y arriesgaron su capital para satisfacer esa necesidad mejor que nadie. Tal vez fue el precio de sus bienes y/o servicios lo que atrajo a los clientes. Tal vez fue la calidad. Probablemente, fue una combinación de ambos. El punto es que, al enriquecer las vidas de otros, al aliviar los puntos de dolor de extraños, pudieron enriquecerse ellos mismos.

 

Los multimillonarios son necesarios

Pero el mercado es una amante inconstante. La gran mayoría de los esfuerzos empresariales fracasan y de los que no lo hacen, muy pocos logran crecer hasta un punto en que el empresario pueda ser llamado con precisión millonario; más difícil aún multimillonario. Con los porcentajes de margen de ganancia de la empresa promedio de un solo dígito, ¿puedes siquiera imaginar cuántos clientes satisfechos se necesitarían para ganar mil millones de dólares? Se necesitarían, según mi estimación, muchos.

Y si consideramos no solo a los clientes sino también la generación de empleo, Amazon emplea a unas 600.000 personas en todo el mundo, Apple, unas 132.000, Microsoft, 131,000, Walmart tiene la friolera de 2,2 millones de empleados. Todas estas compañías son propiedad privada y/o son administradas por multimillonarios.

Ahora tenemos miles de personas sin trabajo que necesitan esa riqueza dado que algunos de los multimillonarios para los que trabajaron ya no son multimillonarios.

Si confiscáramos los activos (y me refiero a activos; cuando calculamos el patrimonio neto de una persona, no solo los dólares en una cuenta corriente, —el mayor patrimonio neto de los multimillonarios está atado a inversiones de capital y no es líquido en absoluto), donde se concentra la gran mayoría de la inversión en las empresas propias de los que ahora son ex multimillonarios, el capital podría utilizarse en diversas empresas: actualizaciones y/o expansión de negocios, investigación y desarrollo, esfuerzos caritativos, etc. Sin estas inversiones, es mucho más probable que las empresas y organizaciones se hundan porque no pueden darse el lujo de actualizar para satisfacer al mercado. Cuando fallan, fallan los trabajos que esas empresas y organizaciones habían creado con su capacidad de inversión.

Entonces, claro, la idea era tomar la riqueza que los multimillonarios extremadamente exitosos que trabajaron duro para crear empleo y redistribuir riqueza entre los necesitados, pero ahora [que tomaron su riqueza] tenemos miles o incluso millones de personas sin trabajo que necesitan esa riqueza porque los multimillonarios para los que trabajaban ya no son multimillonarios [y ya no pueden ofrecerles empleo ni riqueza]. Empeoraron todo al tratar de resolver el "problema" de la desigualdad de riqueza. Lo pensado como agua para apagar el fuego resultó ser gasolina. No es preciso ser un economista o tener un doctorado para ver que este es un resultado menos que óptimo.

 

El capitalismo está funcionando

Dejemos de lado los números de empleos y clientes satisfechos por un momento. Los progresistas están consternados vocalmente por el hecho de que los multimillonarios simplemente existen y que aumentan. En resumen, realmente odian que el capitalismo esté funcionando.

 

 

Una vez más, esto es un malentendido del funcionamiento capitalista. La "generosidad de los multimillonarios". ¿Verdad? De nuevo, nos dirigimos a Adam Smith en La Riqueza de las Naciones:

 

Un empresario solo tiene éxito en los negocios al satisfacer las necesidades y deseos de los demás. Él o ella mejora la vida de los otros y al hacerlo. En contraparte y por lo general, reciben la moneda que sus clientes han intercambiado voluntariamente por los bienes y/o servicios que el empresario vende. Todas las partes involucradas actúan en su propio interés y todas las partes involucradas están satisfechas, creyendo que ahora están en mejores condiciones por haber realizado este intercambio. "La generosidad", aquí, no tiene nada que ver.

Robar siempre es incorrecto

Y luego está esta joya:

Eso sería un acto delictivo [es un robo]. Afortunadamente, hay al menos un economista que entiende cómo funcionan las matemáticas.

 

Favorablemente (para algunos), el robo en el mundo socialdemócrata de Ocasio-Cortez, no importa tanto mientras sean “moralmente correctos”. Pero sostengo que aquellos que piden la confiscación de la riqueza y el fin de los multimillonarios no son morales o fácticos. Si el hombre promedio en la calle exigiera el dinero de otra persona por amenaza de violencia, con razón lo llamaríamos robo y exigiríamos que el ladrón sea castigado y que la víctima sea saneada. Pero de alguna manera, si ocurre exactamente la misma situación y simplemente reemplazamos a nuestro hombre promedio con un empleado del gobierno, ¿mágicamente se vuelve no solo legal sino también encomiable?

Lo siento, amigos, pero esa pala sigue siendo una pala.

 

Confusión y envidia

En su esencia, es la pura codicia en la que el pensamiento socialista no solo habita, sino que depende de ella.

No dudo que estos preciados partidarios de la opinión realmente creen que tienen razón en todos los aspectos cuando dicen que los multimillonarios no deberían existir, que son evidencia de la inmoralidad de nuestra economía (semi-) capitalista, que la única manera para acumular tanta riqueza es a través de engaños sombríos planeados con malicia pensada… Sin embargo, es muy probable que lo que alimente esa opinión sea su propia reacción emocional ante personas financieramente exitosas: confusión y envidia.

Confusión porque no entienden cómo una persona puede ganar honestamente tanto dinero y envidia porque ellos mismos no tienen tanto. Claro, lo disfrazan de preocupación por los pobres y la "desigualdad" y las "partes justas", pero en su esencia, es pura codicia que el sistema socialista de pensamiento no solo permite, sino que depende de ella (y, tal vez, la ambición política pasada de moda.)

¿Podría ser posible que no inventáramos la caza de brujas porque odiamos a las brujas, pero inventamos las brujas porque amamos la caza de brujas?

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