1. Inicio
  2. Columnas de Prensa
  3. Lenin o Bernstein

18 de agosto, 2020

Lenin o Bernstein

512

Federico Bauer

En varias ocasiones he mencionado a Eduard Bernstein (1850-1932), judío alemán, uno de los principales promotores de la Socialdemocracia.

En su columna del domingo pasado, Mario Vargas Llosa, comentando la obra de Edmund Wilson, menciona que “Probablemente el hombre más odiado por Lenin fue Eduard Bernstein, el líder de los socialdemócratas alemanes, a quien acusaba de “oportunismo” y “reformismo”, palabras terribles en la jerga marxista.”

Cuando Lenin tomó el poder en Rusia, asesinando al Zar Nicolás con su familia, habían transcurrido setenta años desde la publicación del Manifiesto Comunista de Marx y Engels.

En el Manifiesto sus autores reconocen que el capitalismo ha logrado un desarrollo económico, en menos de un siglo, superior al que había conseguido toda la humanidad en su milenaria historia. Pero también había dividido al sector productivo en dos clases sociales, burgueses y proletarios, por lo que la propuesta marxista era destruir el sistema por la vía de la revolución violenta.

Esta revolución daría inicio a una sociedad utópica, sin pobres ni ricos, sin injusticias ni desigualdades. La tesis marxista, insisto, tiene un cariz religioso ya que para aceptarla solo se puede abandonar la razón y aceptar la fe en Marx y Engels, como lo hizo Lenin.

Cuando este toma el poder las teorías marxistas ya habían sido destrozadas por la Escuela Austriaca, a partir de 1871, en el campo intelectual.

En el terreno sociopolítico, en Alemania y unos pocos países industrializados, las ideas marxistas habían sido sustituidas por programas socialdemócratas, que habían mejorado sensiblemente la calidad de vida del sector laboral, quienes al inicio del siglo XX ya tenían salud, educación, libertad sindical y otros beneficios.

Lenin ante la opción de escoger la ruta socialdemócrata de Bernstein, Kautsky, et al. y el marxismo, ya casi olvidado, para desgracia mundial escogió esta doctrina que justificó el genocidio que conocemos, más de cien millones de victimas, y la pobreza material de la mitad de la población del planeta.

Lenin adaptó el marxismo a su necesidad de convertirse en el nuevo zar, ahora de la URSS, puesto que heredó a Stalin en 1924, quien continuó con el genocidio marxista hasta su muerte en 1953.

China con Mao también sufrió un genocidio de proporciones históricas, y en menor escala otras naciones igualmente dirigidas por psicópatas imitadores de Lenin, Stalin y Mao.

Por su lado, los países que han manejado los programas socialdemócratas con transparencia y eficiencia, ahora son los campeones en Desarrollo Humano.

Estos países tienen los mejores índices en educación, salud y seguridad social.

Los mejores financian sus programas con impuestos a los beneficiarios, y los que pronto tendrán crisis económica financian los programas sociales con deuda soberana. Tema de la próxima columna.   

 

*Publicado en El Periódico el 18 de agosto del 2020. https://elperiodico.com.gt/opinion/2020/08/18/lenin-o-bernstein/

Centro de Estudios Económicos y Sociales

(+502) 2338-7828/(+502) 2332-2420

cees@cees.org.gt

Universidad Francisco Marroquín Calle Manuel F. Ayau (6 Calle final), zona 10 Edificio de la Biblioteca Ludwig Von Mises, Primer Nivel Guatemala, Guatemala 01010Ubicación en Google

Contáctanos