Artículos de prensa

Extorsión del fiambre al tamal

Marta Yolanda Diaz Durán

24 de noviembre, 2017

Veo con tristeza que mi país se ha convertido en el reino de los extorsionistas. Pero no sólo me refiero a los más obvios integrantes de este grupo, los pandilleros, que desde las mismas cárceles extorsionan a la gente responsable, respetuosa y productiva, entre ellos a los pocos que todavía se atreven a invertir en Guatemala, transformando recursos en riqueza y creando fuentes de trabajo que tanta falta hacen para reducir la emigración de nuestros compatriotas. Criminales que no dudan en asesinar a quién sea con tal de que sus víctimas sucumban a sus amenazas. Sicópatas que, en la mayoría de los casos, no tienen redención.

Sin embargo, no son los únicos que viven de la extorsión y de la violación continúa de los derechos individuales de la mayoría. Entre los principales extorsionistas se incluyen a los grupos de presión. Organizaciones, en muchos casos, delincuenciales que, así como los pandilleros tienen a su Smurf, ellos tienen a su Daniel, a su Joviel o a su Telma. Que, al igual que los mareros intimidan, ponen en riesgo la vida de los demás y viven del robo de la riqueza creada por otros. Aunque, a diferencia de los mareros y criminales comunes, ellos no se encuentran presos. Más aún, pareciera que son intocables gracias al apoyo que gozan de burócratas supranacionales y estructuras internacionales de personas que viven de la peor de las extorsiones: la extorsión impositiva.

¿Por qué es la extorsión impositiva la peor de todas? Porque utilizan la ley para extorsionar. Esa ley que llamó Frédéric Bastiat pervertida, porque fue desviada de su objetivo legítimo y dirigida a un objetivo totalmente contrario. Ley que deja de ser ley para convertirse en legislación arbitraria que facilita a los corruptos que llegan al ejercicio del poder expoliar a los creadores de riqueza, y vivir parasitariamente a costa de los tributarios temerosos que claudican ante la amenaza de ir a la cárcel. Ley que termina invirtiendo los papeles entre los mandantes y los mandatarios y, de alguna manera, retrocediendo el reloj a los tiempos del antiguo régimen.

¿Existe una reticencia a pagar impuestos? ¿O una aversión a ser extorsionados del fiambre al tamal? Para responder estas preguntas hay que aclarar el contexto. Es evidente que debemos financiar las funciones propias de la naturaleza de un gobierno si queremos vivir dentro de una verdadera República, donde el poder que gozan los mandatarios está limitado por el respeto a los derechos individuales de aquellos que respetan los derechos de los demás. Derechos que en principio son reconocidos a todos por igual, y que sólo se pierden cuando alguien no cumple con su obligación de respetar la vida, la libertad y la propiedad de otros.

Sobra decir que la realidad de los guatemaltecos no es la propia de una República. Entonces, ¿por qué vamos a pagar impuestos cuando la mayor parte de estos terminan en los bolsillos de burócratas, políticos y oportunistas que negocian con ellos? ¿Por qué aceptamos ser extorsionados? Extorsión que, por cierto, se da todos los días del año, independientemente del menú.

Artículos de prensa SIMILARES

Hace un año que se anunció la muerte de Fidel. Parece un siglo. Durante más de una década, desde el 26 de julio del 2006 hasta el 25 de noviembre de 2016, vivió con un pie en la tumba...

Ver más

Interrumpiré mis artículos desarrollando la  construcción de la república basados en los principios republicanos de libertad, igualdad y fraternidad, porque cayó en mis manos el artículo “La rebelión del sentido común” de Jaime Barrios y se me antojó comentar sobre éste...

Ver más

Actualmente, por mandato de la Ley Electoral y de Partidos Políticos, el ciudadano necesariamente tiene que elegir, o no elegir, un grupo completo de candidatos a diputaciones, propuesto por un partido político...

Ver más

Sin presupuesto no hay paraíso para Joviel y sus huestes, que solo les interesa continuar esquilmando a los tributarios. Sin presupuesto no hay paraíso para los politiqueros, diputados y contratistas...

Ver más

Una de las ideas más importantes y dignas de atención, publicadas en un diario chapín en las últimas semanas fue la siguiente...

Ver más

Veo con tristeza que mi país se ha convertido en el reino de los extorsionistas. Pero no sólo me refiero a los más obvios integrantes de este grupo, los pandilleros, que desde las mismas cárceles extorsionan a la gente responsable...

Ver más

Indudablemente la reciente publicación del documento “Carrera contra el tiempo. Cómo el poder judicial de Guatemala pone en riesgo la lucha contra la impunidad” de Human Rights Watch llegó oportunamente para retratar nuestro sistema de justicia...

Ver más

A falta de una semana para aprobar el Proyecto de Presupuesto 2018, los diputados no se ponen de acuerdo y como ha ocurrido en otros años, el último día a última hora se aprobará un sobreestimado Presupuesto.

Ver más

C.T.G. no son las siglas de un sindicato, sino una clave que inventó el Dr. Manuel Ayau Cordón para referirse al Costo de Tener Gobierno...

Ver más

Algunos amigos, con quienes he conversado sobre el estado de la economía de nuestro país, me han solicitado exponer en un artículo, la opinión que, espontáneamente, he expresado en la conversación.

Ver más

La unificadora consigna de “cero tolerancia a la corrupción” no basta, pues diferimos sobre los caminos para alcanzar la sociedad ideal.

Ver más

En mis artículos anteriores afirmé que suponía que estamos de acuerdo que para construir la república debemos basarnos en los principios republicanos declarados por los revolucionarios de la Ilustración: Libertad, igualdad y fraternidad.

Ver más