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03 de febrero, 2016

Aun nos persigue la teoría del valor trabajo

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CEES

Tópico de Actualidad:

Aun nos persigue la teoría del valor-trabajo

Año 56. Febrero de 2016. N.o 1,057

Por Steven Horwitz

¿Por qué hay tantos estudiantes que piensan que merecen mejores notas porque han pasado mucho tiempo escribiendo su ensayo? No se debe a la creencia en la calidad de sus ensayos, es una creencia acerca de las horas y horas que dedicaron a trabajar en los mismos.

Este error fundamental acerca del valor del trabajo es el centro de la crítica marxista al capitalismo.

El centro de todo

Durante miles de años los humanos estaban seguros de que la tierra era el centro del universo y que el sol giraba alrededor de la misma. Con el advenimiento de la investigación sistemática, los científicos desarrollaron explicaciones más complejas respecto de por qué sus observaciones sobre el universo no encajaban con dicha hipótesis. Cuando Copérnico y otros ofrecieron explicaciones alternativas que eran capaces de explicar los hechos que observaban, y lo hicieron de forma más clara y concisa, el modelo heliocéntrico logró finalmente triunfar. La Revolución Copernicana cambió a ciencia para siempre.

Hay una historia muy parecida en la economía. Durante cientos de años muchos economistas creyeron que el valor de los bienes dependía del costo de producirlos. En particular, muchos suscribían la teoría del valor-trabajo la cual sostenía que el valor de un bien dependía de la cantidad de trabajo que tomaba fabricarlo.

Así como la visión geocéntrica del universo, la teoría del valor tenía cierta verosimilitud, ya que frecuentemente parece que los bienes cuya producción toma más trabajo tienen más valor. Sin embargo, así como en la historia de la astronomía, la teoría se volvió muy complicada cuando intentó explicar algunas objeciones bastante obvias. Desde la década de los 1870s la economía tenía su propia versión de la Revolución Copernicana en la medida que la teoría subjetiva del valor se convirtió en la explicación preferida acerca del valor de los bienes y servicios.

Hoy, la teoría del valor-trabajo tiene apenas un minúsculo número de seguidores entre los profesionales de la economía, pero aun permanece entre el común de las demás disciplinas académicas cuando se trata de discutir asuntos económicos, así como dentro del público en general. (La teoría del valor-trabajo en cuanto a las calificaciones es, como dije antes, particularmente popular entre los estudiantes).

El espectro de Karl Marx (y Adam Smith)

Una razón por la cual la teoría es aun la explicación implícita acerca del valor en otras disciplinas se debe a que ellos se apoyan en la teorías de uno de los más conocidos autores que sostenía esta visión para explicar los temas económicos: Karl Marx. Marx no era el único economista que sostenía esta visión, ni tampoco la teoría del valor-trabajo es exclusiva de los socialistas. Adam Smith sostenía una versión más laxa de la teoría del valor-trabajo.

Para Marx, la teoría del valor trabajo ofrecía la explicación central de los problemas del capitalismo. El argumento de que el capitalismo explota a los trabajadores depende crucialmente de la visión de que el trabajo es el origen del valor y que las ganancias del capitalista eran “tomadas” de los trabajadores quienes la merecían. El concepto de Marx de alienación se enfocaba en la centralidad de que era el trabajo lo que nos hacía humanos y las formas en que el capitalismo destruía nuestra capacidad de disfrutrar de nuestro trabajo y su forma de controlar las condiciones bajo las cuales creamos valor. Sin la teoría del valor-trabajo no queda claro qué parte de la crítica de Marx al capitalismo sigue teniendo validez.

Parte del problema para Marx y otros que aceptaban la teoría era que había demasiadas objeciones bastante obvias lo cual los llevó a construir explicaciones muy complejas para intentar rebatirlas. ¿También aplicaba esta idea al valor de la tierra y de otros recursos naturales? ¿O qué podía decir dicha teoría acerca de las grandes obras de arte que se producián con poco trabajo pero se comerciaban a enormes precios? ¿Qué tal acerca de las diferencias entre las habilidades individuales que significan que diferentes personas tomarán distinta cantidad de tiempo para producir el mismo bien?

Los economistas clásicos, incluyendo a Marx, ofrecían explicaciones para todas estas aparentes excepciones, pero al igual que las crecientes explicaciones complejas de los geocentristas, comenzaron a ofrecer explicaciones ad-hoc y dejaron a muchas personas buscando mejores respuestas.

La revolución austriaca

En economía la respuesta llegó cuando, al igual que Copérnico, muchos economistas se dieron cuenta que la vieja explicación era precisamente vetusta. Este punto era bastante claro en el trabajo de Carl Menger cuyos Principios de Economía no solamente ofrecían una nueva explicación para la naturaleza del valor económico sino también fundaron la escuela austriaca de economía en ese proceso.

Lo que Menger y otros sostenían era que el valor es subjetivo. Esto significa que el valor de los bienes no está determinado por los insumos físicos, incluyendo el trabajo, que ayudaban a crearlos. En cambio el valor de un bien surge de las percepcioens humanas acerca de la utilidad de dichos bienes para satisfacer particulares fines que la gente tenía en ciertos momentos concretos. El valor no es algo objetivo y trascendental. Es una función del rol que el objeto tiene como medios hacia la satisfacción de determinados fiens que son parte de los propósitos y planes de las personas.

Por consiguiente, de acuerdo con los subjetivistas, la tierra tiene valor no porque el trabajo que llevaba ararla le diera valor sino porque la gente creía que podía contribuir a la satisfación de ciertas necesidades directas (como sembrar algo para comer) o que contribuiría de forma indirecta a satisfacer otros fines como cosechar bienes para vender en el mercado. Las obras de arte tenían valor porque mucha gente las encontraba bellas sin importar cuán mucho o poco trabajo tomó crearlas. Con el valor determinado por los juicios de las personas acerca de la utilidad, las variaciones en las cualidades del trabajo no presentaban problemas para explicar el valor.

De hecho el valor económico era una categoría completamente separada de otras formas de valor, como el valor científico. Esta es la razon por la cual la gente paga dinero para que alguien le lea el horóscopo incluso considerando que la astrología no tienen ningún valor científico. Lo que importa para comprender el valor económico es la percepción de utilidad en la búsqueda de los propósitos y planes que se trazan los humanos y no en cualqueir valor “objetivo” de algún bien o servicios.

Poniendo a Marx de cabeza

Pero la verdadera Revoución Copernicana en la economía fue cómo la teoría subjetiva del valor se relacionaba con el valor del trabajo. En lugar de ver el valor de los productos como determinados por el valor de los inputs, como el trabajo, la teoría subjetiva del valor demostró que es al revés: el valor de los inputs (insumos) como el trabajo están determinados por el valor de los productos que estos contribuyen a producir.

El alto valor que tiene en el mercado la comida bien preparada no es resultado del valor del trabajo del chef. En cambio el trabajo del chef es valioso precisamente porque él es capaz de producir comida que el público encuentra especialmente buena, deliciosa o saludable.

En esta visión el trabajo se remunera de acuerdo a su capacidad para producir cosas que otros valoran. Cuando consideras que las maneras en que el trabajo combinado con el capital permite que al trabajo producir bienes que la gente valora incluso más, lo cual a su vez hace que los salarios crezcan, toda la visión que Marx tenía del mundo se viene abajo. El capital no explota al trabajo. En cambio aumenta la capacidad del trabajo de generar valor al darle al trabajo herramientas que necesita para hacer aun más cosas que la demás gente considera valiosas.

Entendido correctamente a través de la teoría subjetiva del valor, el capitalismo es fundamentalmente un proceso de comunicación a través del cual los humanos intentan descubrir cómo hacer mejor uso de su limitado conocimiento y recursos para satisfacer sus necesidades más urgentes. Con el  intercambio y los precios de mercado es como hacemos que nuestras percepciones subjetivas sean asequibles a otros para que ellos puedan encontrar la mejor forma de proveernos las cosas que más valoramos.

Tenemos más trabajo por hacer

Para los economistas la teoría del valor trabajo tiene la misma validez que la visión geocéntrica del universo. Por esta razón todo el aparato teórico de Marx y por tanto sus críticas al capitalismo son igualmente cuestionables.

Desafortunadamente mucha gente que está en la academia, pero no en la economia, y el público en general, no están al tanto de la Revolución Copernicana en la economía. El derribo de la teoría del valor trabajo sigue siendo una tarea valiosa e intensa.

 

*Este artículo fue publicado originalmente por la Foundation for Economic Education.

 

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